Martos: Más que un
paraíso natural
Un viaje a través del tiempo en la ciudad del Mar de Olivos.
El legado de la roca
Martos no es solo una ciudad; es un testamento vivo esculpido en la roca caliza. Declarado Conjunto Histórico-Artístico (BIC), su trazado urbano serpentea por las faldas de La Peña, revelando en cada esquina la huella de las civilizaciones que buscaron refugio y prosperidad bajo su sombra imponente.
Orígenes: El despertar del Molinillo
Los primeros latidos de Martos se remontan al Neolítico. Los yacimientos de El Molinillo revelan una comunidad que ya entendía la importancia estratégica de este enclave. Las piezas cerámicas y las herramientas líticas halladas susurran historias de los primeros pobladores que cultivaron estas tierras mucho antes de que el olivo fuera rey.
Tucci: Gloria Imperial
Colonia Augusta Gemella Tuccitana
Esplendor Romano
Elevada al rango de Colonia por Augusto, Tucci fue un centro neurálgico en la Bética, conectando las rutas comerciales del sur.
Sarcófago Paleocristiano
Una de las joyas del arte cristiano temprano en España, símbolo de la profunda espiritualidad y refinamiento artístico de la época.
Vestigios Íberos
Antes de Roma, los íberos forjaron la identidad de Tucci, dejando tras de sí un legado de orfebrería y fortificaciones defensivas.
Tus: El centinela de Al-Andalus
Bajo el nombre de Tus, la ciudad se transformó en una fortaleza inexpugnable. El sistema defensivo de la Fortaleza Alta (en la cima de la Peña) y la Fortaleza Baja (protegiendo la villa) convirtió a Martos en una pieza clave en la frontera andalusí. Sus murallas aún conservan el eco de los qanats y el aroma de los jardines árabes.
La Espada y la Cruz: Orden de Calatrava
En 1228, Martos se convierte en la capital de la Encomienda de la Orden de Calatrava, marcando su fisonomía definitiva.
Real Iglesia de Santa Marta
Patrona de la ciudad, un templo que combina gótico tardío y renacimiento, joya arquitectónica del núcleo urbano.
Santa María de la Villa
Erigida sobre la antigua mezquita y alcazaba, domina el horizonte marteño con su imponente presencia.
El Siglo de Oro Marteño
“La Lozana Andaluza”, de Francisco Delicado, ya mencionaba la picardía y el carácter de estas tierras. Un tiempo de humanistas, arquitectos como Francisco del Castillo y el esplendor de Pedro Aboz.
”Francisco del Castillo dotó a la ciudad de una elegancia manierista única, visible en la Fuente Nueva y la Cárcel y Cabildo.
— Arquitectura Renacentista
”La literatura y el pensamiento humanista florecieron al amparo de las grandes familias y la Orden Militar.
— Humanismo en Tucci
Modernismo y Aceite
El siglo XIX y principios del XX marcaron la metamorfosis definitiva. La llegada del Ferrocarril (Vía Verde del Aceite) y la consolidación de la industria olivarera trajeron una nueva burguesía que embelleció Martos con palacetes modernistas y una pujanza económica sin precedentes.
Descubre Martos paso a paso
Te invitamos a recorrer nuestras calles y sentir la historia bajo tus pies. Cada rincón tiene un relato esperando ser escuchado.


